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martes, 31 de julio de 2012

Inevitable


Le cuento…
  • Que odie tanto no verla aquel día de medias galas, entrevistas y uno de mis tantos dibujos colgando en una marquesina
  • Que no hacía falta una firme dedicatoria en la esquina inferior de aquellas Obras que siguen expuestas
  • Que estan ligadas por venas la una a la otra, como una historia incompleta que no creo poder querer  terminar de contar en voz alta

Sepa usted…
  • Que aún no me atrevo a cortar de un tajo y sin previo aviso aortas ajenas que no me pertenecen, pues si bien nada deben, tampoco nada de aquel gran todo de mí han podido obtener todavía
  • Que espero ser yo quien termine siendo extirpado, como una mala infección del cuerpo en el que ahora habito por desalojo y derribo
  • Que las boronas en la mesa no constituyen una comida completa

  • Que las hormigas siguen en huelga de hambre, todas ellas flacas hasta las antenas

Es preciso decirle…
  • Que cualquier pretexto de llamada de mi parte -por más trivial ó inofensivo-, me abre en canal las costillas y me dejan en tono de espera cinco letras colgando en la cornisa de la lengua

  • Que al lugar donde habita el olvido no han llegado sus maleta, ni siquiera he podido encontrar las mías

  • Que me es inevitable como tal dejar de escribir, por lo menos para no terminar de perder el mal estilo que tengo al hacerlo

miércoles, 11 de julio de 2012

Moonstuck

-"Te extraño...Como esos días en los que me levanto con tantas ganas de una gran taza de café y encuentro la cafetera vacía."

martes, 19 de junio de 2012

Telares


Se ha mudado un escarabajo a vivir debajo de mi lengua, dibuja por las noches con sus patas cada una de las letras de tu nombre

Esto de extrañarte me ha venido destiñendo de a poco las pestañas, Me ha matado de hambre al sueño dejándolo en los huesos, tan flaco está que ya alucina escarabajos escribanos con tufos de poeta y literato

Pero cómo y cuándo decirlo, en qué momento?
Ayer, hoy, mañana, en veinticinco años después de todo esto?; Las cuentas no habrán de cuadrar, cuando al querer sumar se termine dividiendo

Guardo con mi vida aquel abrigo que tardamos risa y llanto en tejerlo con los dedos, entre aquí y allá se ha estirado tanto, desgastado tanto que ya son solo un par de hebras lo que lo entrelazan, atándose entre sí con todo lo que tienen, con todo lo que son, por si hace frío ó por si acaso llueve como lo hizo hoy

Pero entonces, cómo y cuándo decirlo?, De qué manera, en qué momento?, Con las manos, con sonidos, con las letras?...

Veinticinco años me parecen demasiados,
llevo cuatro y a punto de uno en blanco sin saber a ciencia cierta si es que lo he venido diciendo en el momento exácto.

martes, 12 de junio de 2012

Las Horas Ahora


Lunes, siete con veinti tantas de la mañana y a menos de diez minutos de salir a correr, un hábito del que me he hecho más a la fuerza que por vanidad

Carrera de obstáculos, esquivando desde a la señora que barre su acera desde muy temprano, a los niños que se apuran por entrar a la escuela y hasta al voceador que comienza su jornada, una hora y cuarto dando vueltas luchando con mis ganas de parar, sigo adelante, por lo menos hasta donde aguante la botella de agua

De vuelta a la casa, con los pies y los pulmones casi a rastras, me preparo un baño ni tan frío ni caliente, el escenario idóneo para un breve concierto de regadera, desentono “Paradise City”, “Plug in baby” y hasta “Ball and chain” sin ninguna pena, la espuma del jabón no es tan exigente, siempre pide otra canción con todo y ovación de burbujas

Hoy toca revisión de correos, llamadas, reunión a media tarde, mensajes  y entregas de propuestas, el trajín de un lado al otro, las horas justas casi asfixiantes; Ese “Rush” por llegar a tiempo a todos lados, mis vectores, los colores, la USB a punto de reventar llena de archivos terminados y otros tantos por entregar

El día tiene ese aroma a campo de batalla, a victoria y a derrota por igual, amo lo que hago, aunque algunas veces lidie con las necedades de los clientes, con los atrasos de los pagos, con las fechas límites; El hecho de comenzar a deslizar el puntero en la pantalla, un lápiz sobre alguna servilleta u otro lienzo improvisado me libera y exploto en technicolor
 
A pesar del aparente cáos, de los días atareados, se vive todavía en paralelo distante, las horas transcurren sin tocarse, sin siquiera rosarse, un Hola engancha por un breve momento al hombro que habrá de soltarse justo antes de acercarse demasiado, mientras tanto el Adiós se encargará de acomodar a cada quién en donde se supone debe seguir caminando, se supone pienso yo, pues si de querer se tratase, cruzaría la acera sin voltear a ambos lados

Tres cuarenta de la madrugada, un pocillo sobre la estufa caliente suficiente agua para una par de tazas de café, éstas son mis horas más despiertas, dormir me recuerda a todo aquello que me hace no querer acercarme a la cama; En unas horas más habrá que estar de pie para seguir peleando, siempre se pelea, aún sin saber si habrán victorias cuando se oculte el sol de nueva cuenta.

jueves, 17 de mayo de 2012

Disidente


Qué se podría exigir de vuelta con tanta indignación? Un puñado de días aglutinados en semanas, meses y años?

El tiempo no le pertenece a nadie ni siquiera por derecho de antigüedad, el tiempo pasa por las manos de quienes están en carne y hueso en ese preciso presente ineludible

Sin embargo los momentos -todos y cada uno de ellos- no son negociables, siempre irremplazables, intocables, solamente por eso la indignación por despojo pudiera ser justificada

Todos habremos de guardar celosamente bajo llave más de algún recuerdo en la alacena, para comer de ellos cuando la mesa del desayuno se encuentre desnuda

En poco ayudan a quitarle por completo el hambre al resto del día, aunque digan que la luna es de queso, muchas noches está tan lejos del suelo para darle una mordida

Al final de cada cuento habrá un Ipiranga atado a los bolardos en el puerto, ni espacio en la balsa de Caronte

No habrá viajes a Comala para comprender “Que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver.”

Quien quiera irse o quedarse debe de saber que la puerta es la misma para entrar y salir, tan amplia y a la vista como la sonrisa que tengo al cerrarse y al abrir

Podría prescindir de todo el alfabeto, exceptuando la sexta y treceava, sobre todo nunca de ella, la treceava, por aquello de la buena suerte y por saber que sin ella no sería posible la sexta

Hasta ahora no he encontrado nada que un tinto no ayude a resolver, o por lo menos a eludir
De esto saben solo los que deben, como el tonto intento de la tinta de un tintero que no deja de escurrir.

lunes, 23 de abril de 2012

Daltonia

Naranja 6 de cada 7, menos los domíngos

Rojo el tinto, la sangre, el tango

Carmesí los labios pintados en la frente

Magenta a la hora de dormir y al despertarme

Negro el café, el encaje, la tinta, la noche y los gatos

Azul el mar en su parte más profunda

Café los ojos, las tazas, los retratos

Blanco el oro de argollas fugitivas, la sal de mar, los overoles, las veladoras

Demorado los días, el tiempo, las cortinas

sábado, 21 de abril de 2012

jueves, 19 de abril de 2012

Inherencia

"Cuando has nacido aquí y te marchas lejos, los otros cielos parecen pobres, tan falsos, como los que están pintados en los decorados de los teatros."

El Corazón Helado
-Almudena Grandes

martes, 10 de abril de 2012

11 Conejos y Contando

"Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía,
Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad

Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá...

Pero no le escribo por eso, esta carta se la envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve."

-Carta a una Señorita en París
Julio Cortázar

lunes, 19 de marzo de 2012

2sier

-A la primera mujer siempre los mejores de todos mis sazones, un atado de espárragos verdes para un par de ojos marrones

Mis letras principiantes, noches de pupilas dilatadas, líneas pintadas en el vientre con las palmas de unas manos calcinadas

Agua de mar para curtirse las heridas, listones negros de satín para amarrar los corazones a la cama

Tejados tejidos a mano, con punto y cruz están bordadas iniciales en la esquina de la almohada