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viernes, 2 de diciembre de 2011

Setenta y Uno

Recuerdo a los petroleros en desembarque en Laguna Azul, descendiendo uno por uno a encontrarse en tierra con sus respectivos pares de brazos en cruz, bajo los rayos de un sol calcinante, arropados por un calor tan húmedo como mis propios ojos

Me hubiera gustado quedarme una noche más en esa habitación que no terminó de pintarse, otro paseo por los callejones coloniales, dos fotografías más para el recuerdo, no haber pisado tantas veces un aeropuerto, haber sabido cómo traer completas todas las piezas faltantes que quedaron dispersas en aquella pequeña isla de escaso oleaje

A cuántos lados me llevaron mis pies por alcanzarle, hubiese llegado tan lejos como fuera preciso, más allá de un límite fronterizo, hubiera lidiado una vez más con climas extremos, y solo de haber sido estríctamente necesario...hubiera aprendido un nuevo idioma solo por no insistirle más que volviera a hablar con el nuestro

Setenta y uno no cambia a setenta y dos desde hace trece meses, se ha quedado fijo y no se mueve ni hacia atrás o hacia adelante, quizá por no haber más qué quitarle o qué ponerle

sábado, 26 de noviembre de 2011

Boronas en la Mesa

Extraño cocinarle, hacerle alquimia culinaria con las cosas que encontrara en la alacena

Verle curiosa asomarse a las cazuelas, escucharle sugerir ingredientes, más sal, más pimienta…más picante

Enseñarle el maridaje entre lo cotidiano y lo sorprendente

Extraño verle sonreír mientras esperaba sentada en la mesa

Hace tantas lunas la musa está a dieta de nubes y especias y las hormigas sin tener nada qué hacer, se han puesto todas ellas en huelga de hambre

domingo, 20 de noviembre de 2011

Olivia

Tuve la enorme fortuna de tenerla en mi vida por dieciocho años, era mi compañera, mi confidente, mi amiga, solo le decía Abuela cuando hablaba de ella con alguien más aparte de mi familia, y siempre lo hacía con ese orgullo de saber que sí, que a mí me había tocado tenerla e incluso de haber tenido la oportunidad yo mismo la hubiera escogido

Ella siempre fue el ancla de mi familia materna, la mujer que todo mundo escuchaba y la primera en ser tomaba en cuenta para cualquier decisión; crecí a su lado buena parte de mis años –al igual que mi hermano mayor- mientras que mis padres trabajaban, nos aguantaba los llantos y nos cuidaba como si fuéramos de ella, y aunque nunca reconoció abiertamente favoritismos entre los nietos, sabía que me encontraba muy bien posicionado en medio de sus costillas

Era una mujer directa, te hablaba sin rodeos y directo a los ojos, le gustaba la nieve de fresa y la de vainilla que vendía un señor que creo ya no vive tampoco, y cuando me veía triste o preocupado, al día siguiente me tenía un plato de Torrejas esperando; Su casa era mi Castillo, mi Abuelo la mandó construir para ella hace muchos años, me sé todos los rincones e incluso el número de escalones que llevan al segundo piso, y aunque la casa en sí es lo suficientemente espaciosa y tiene una sala grande, todos nos reuníamos cualquier día de la semana y en especial los domingos en la cocina, era tan peculiar el estar tíos, sobrinos y hasta nietos alrededor de una mesa para ocho, cuando en un buen domingo por la tarde habíamos más de quince personas peleando al mismo tiempo por una silla a su lado

Le gustaba esperarme hasta que apareciera por su casa para mandarme a comprarle verdura a la tienda de la esquina, ella le decía a mi madre que de entre todos los nietos -e incluso de mis tíos en sus tiempos-, era el único que sabía escogerla "bonita bonita", es por ella que le tengo tanto gusto a la cocina, la recuerdo moviéndose ágilmente entre cazuelas humeantes y alistando ingredientes, en su alacena siempre tenía de todo aunque no lo fuese a ocupar, tenía sus secretos de sazón e incluso sus recetarios los escribía con abreviaciones que solo ella entendía, lo cual hizo complicado intentar replicar algunas de sus recetas pues se leía…”Dos tazas de A y tres cucharadas de H media hora a fuego lento” Amm…Tres tazas de A?..de Agua..de Azafrán? Nunca supimos cómo descifrar más de alguna

Desde niño sospechaba que en tres dedos de su mano derecha escondía la medida exacta de piscas de sal, pimienta y todas las especias habidas y por haber, me encantaba sentarme en la mesa de la cocina a verla preparar más de cuatro cosas a la vez, “Un ojo al gato y otro al garabato” me decía mientras le daba una fumada a su cigarro, levantaba la vista hacia a un pequeño televisor que tenía arriba del microondas y con la otra mano libre controlaba los fuegos en la estufa; Para mí era sorprenderte ver cómo aquella mujer podía hacer todo eso y al mismo tiempo vigilarme si es que estaba cortándole bien lo ejotes

Me enseñó el orgullo y la lealtad que hay que tenerle a los lazos de sangre y el respeto a la gente que es buena con uno y a entender a aquellos que no lo fueran tanto, a tratar a las personas como uno mismo quisiera ser tratado y a respetar a las mujeres en todas las formas pero también a exigirles temple y saber pedirles ayuda cuando sea necesario, le preocupaba mi bienestar y tranquilidad, y en alguna que otra ocasión se llegaba a preguntar si mi carácter impulsivo terminaría por ahuyentarme las conquistas alguna vez, me decía…”Búscate una muchacha bonita, Tranquila e Inteligente… Carlitos no se te olvide que eres Zaragoza del Centro ”

Recuerdo perfectamente la última noche que pasé a su lado, a media madrugada me pidió me sentara a la orilla de su cama para que pudiera recostarse sobre mi espalda y así descansar un poco, siempre le incomodaron las camas de hospital y a mi me rompía el alma verla toda la noche intentando acomodarse para dormir un poco, dos días después me despertó demasiado temprano por la mañana una llamada, apenas al oír el timbre del teléfono sabía que era ella, que se estaba despidiendo

Me falta, pero sé que me cuida y de repente mueve sus influencias desde allá arriba para verme sonreír como lo hago ahora al acordarme de ella; Estos últimos días serían menos complicados si estuviera aquí, me sentaría justo a su lado en la mesa de la cocina, tomaríamos algo y nos fumaríamos un cigarro sin prisa alguna, y como siempre me haría ver que el monstruo nunca es más grande que uno mismo cuando lo desarmas poco a poco.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Águila o Sol

-Lo que incomoda no es la soledad o el habitar en solitario, sino la tediosa y tristemente dolorosa tarea de empacar las pertenecías que por las prisas se hayan olvidado, es como hacer un inventario involuntario de cosas que no sabes si guardar o dejarlas afuera de la puerta para que las hurte algún despistado

Por si acaso procuro tenerlo todo ordenado alfabética y cronológicamente, simple y sencillamente hay cosas que me son imposible deshacerme, sería como desmontarme el brazo izquierdo u olvidarme de los lunes de manos temblorosas y vestidos negros entallados

martes, 1 de noviembre de 2011

Frida (Fragmentos)

-"Sonríe mucho en todo el día, sobre todo cuando me ve trabajando y no tiene reparo en decirme si algo no le gusta o si se vería mejor con otro color diferente, pero sobre todo le gusta más presumirle a la gente si al ir por la calle ve trepado en algún muro algo que hice yo, cuando cocino la puedes ver rondando como ratón cerca de la mesa, toda curiosa ella intentando adivinar qué habrá para cenar, es más tolerante al picante que yo, aunque creo que ese gusto le viene del lado de su madre; Tiene buen olfato y ya sabe distinguir de algunos quesos y especias, hasta ahora le gusta el manchego y el mozzarella y de especias la pimienta y la canela, a veces la dejo que me ayude a poner la mesa y quiere aprender a preparar galletas algún día, toma leche como borrego y le gusta mucho cómo huele el café aunque lo toma con leche como yo, y con tres de azúcar como nosotros dos

Tiene un cajón donde guarda cualquier cosa que le llame la atención por su forma o por el color, le he visto guardadas desde piedras hasta corcholatas, mueve los pies en la silla cuando se pone a colorear en la mesa, y aunque ya comienza a tener buen oído para la música, irremediablemente también le viene en la sangre los ritmos tropicales que tanto le gustan a su madre, odia que fume y más si lo hago muy temprano en las mañanas, pues está convencidísima de que le duraré mil años, tanto que me ha hecho bajar de veinte cigarros a 6 al día para empezar, pero curiosamente no tiene nada en contra del olor a habano; Le gustan los gatos y los lobos también y no me corrige cuando le digo pongüina, aunque quiere que su primer mascota sea un cotorro al que le pueda enseñar algunas palabras, habla mucho y mueve las manos cuando te platica de algo y puedes ver cómo sus ojos se agrandan cuando se emociona al contarte algo nuevo que vio

Probablemente se sienta la niña más fuerte del mundo, pues cuando me despierta en las mañanas, le hago creer que con solo jalarme un dedo del pie puede hacerme parar de la cama sin mayor esfuerzo, para desayunar le gusta el cereal de chocolate para beberse del plato lo que queda al final cuando se lo termina, pero para cenar le gustan las quesadillas de harina un poco crujientes con un vaso de leche fría, no perdona las palomitas en el cine o cuando vemos películas en casa y puedo decir que ya me sé de memoria cualquier película que tenga el sello de Disney pintado en la caja, y cuando caminamos por la calle y voltea a verme mientras mi mano envuelve por completo a la suya, pareciera como si estuviera viendo a un gigante que puede contra todo lo que se nos ponga en frente y que a pesar de lo que pueda pasar en esta vida a veces tan extraña y absurda, sabe de cierto que nunca la dejaré sola" (...)

viernes, 14 de octubre de 2011

Insomnio (Medias Lunas/Lunas a Medias)

Cuándo terminará al fin por convertirse en cenizas y volará con el viento?

Será quizá cuando deje de soplar bajo las brazas de su nombre justo antes de irme a la cama, después de apagar el sol y encender la luna.

-Más de la mitad de las noches se me van en convencer a mi propia almohada de que no soy un extraño, que alguna vez hace tiempo, también solía dormir aquí, mientras negocio con las sábanas unas cuantas horas más de sueño, a cambio de prometer no hablarles de ella en voz baja como suelo hacerlo

El olvido todavía aún no termina por llegar, se ha entretenido desde la puerta recogiendo a su paso los recuerdos esparcidos y olvidados por las prisas en los pasillos de una casa habitada desde un principio antes de mi

Se acerca a paso lento..indeciso, y justo cuando avanza un poco, se le caen de las manos -por descuido y sobrecupo- un gran atado de días adheridos firmemente a sus noches, teniendo que comenzar de nuevo juntando del suelo los pedazos de las horas y minutos que les fueron concedidos hace tiempo a cada uno

A pesar de todo, le reservo más de un par de horas al final del día, para vivirle, para morirle, para soñarle, para esperarle aún todavía, para no dejar de recordar quién fue, quién fui y quiénes fuimos alguna vez antes del cáos

Nunca antes quise tanto dormir, tan solo poder dormir un poco
y así soñar con los ojos cerrados...para variar

jueves, 13 de octubre de 2011

Responsiva (Érase Alguna Vez...)

05 de enero de 2011

Estoy consciente de que el amor no basta para erigir un futuro, pero es con el amor con el que se plantan las raíces, con el que se obtienen frutos, se comparten alianzas y se festejan los triunfos.

Quisiera no abrazarme al recuerdo e ir trazando un camino, porque sé que no estoy contigo por compromiso si no por el amor que me has profesado y más que nada que hemos sembrado día a día con esperanza e ilusiones.

No puedo dejar a un lado al hombre que elegí porque me parece que no es justo ni es necesario, que si he cometido el error de no permitirte caminar a tu propio paso es porque te quiero a mi lado.

Compartir una visión se ha vuelto tan difícil, no hay objeto ni situación comparable, sólo cediendo, sólo pacientes, sólo nosotros.

No admiro la perfección porque no existe, no soy, no somos, no eres pero sí nos amamos, si nos cuidamos y nos lastimamos de vez en cuando.

Te amo y me duele verte con el corazón enredado, me duele no poder tomarte de la mano, decirte ya basta y callarte con un beso, porque entonces eso sí sería pelear pelear por quien ama más y no por nimiedades, casos inexistentes, pasados irreparables.

Y le lo digo aquí y en cualquier parte no me he ido porque te espero, que sí me canso de tanto discutir, explicar, remendar, desespero y entristezco yo también al pensar que en esto se convierte, temo tanto vernos en cenizas que prefiero alejarme un poco respirando el recuerdo de lo que nos hizo alguna vez enamorarnos.

Me he hecho a un lado esperándote, más no me he apartado del camino que con caricias nos juramos.

Te amo, en el fondo del caos, con la esperanza limpia de seguir a tu lado.

sábado, 27 de marzo de 2010

Conmigo/Contigo

Me visto formal, tan de gala como puede lucir un cadáver,
Con un traje empolvado de olvido que apuntala los huesos
Que aunque gastados por el paso tiempo, aún caminan erguidos,
Me calzan unos pies de plomo de escaso lustre
Que a paso lento recorren distancias sobre puentes construidos sobre el aire

Hablo con extraños más de ti que de mí contigo,
Conjuro palabras que surcan el viento llevando un mensaje,
Algunos días tan largo es el viaje que caen al suelo rendidas sin alcanzar su destino
Lejos de ti, de tu oído, donde no me escuchas llamando tú nombre
El mismo que bautiza a tu carne, que al igual que los mía -triste y cansada-
Día a día se traslada de la casa al trabajo recordando a cada paso
Cómo volver al lugar donde todas las cosas -aún las absurdas- tienen sentido.

Hybris

martes, 24 de noviembre de 2009

Desde aquí...

“Sabría de lo que se trata si tan siquiera tuviera un remota idea de lo que pasa; aún así curioseo hurgando con mis manos en matorrales que todavía esconden algunas espinas afiladas, sangre corre lentamente por mis dedos, y aún contemplándome la herida abierta y palpitante no reparo en contraer mi mano, quizá gota por gota termine así por vaciarme…”

-Con el trajín de las labores habituales, imágenes incompletas y diálogos pendientes me incitan a sacar conclusiones, suposiciones tan erradas que no logran atinarle a nada, ni siquiera a la duda; respiraciones profundas salen disparadas de mi pecho a través de mi boca con un tono tedioso e inconforme, de nuevo despierto de madrugada con la mirada clavada hacia el techo y sin ganas de volver a dormir, rumiando posibilidades que a estas alturas de la noche, se vuelven tan poco probables al tener que traer de su exilio a los recuerdos que con el paso del tiempo se han ido mudando a hurtadillas poco a poco fuera de mi

Será como me cuenta Sabina entre sorbos de una botella a medio acabar, que esto dudará lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks?, de ser así pediré un par de cubos más para engañar otro rato a mis ojos, mientras mi vaso agoniza y en el último trago me reste sorber las escamas disueltas en agua con sal; incluso así al final golpearía gustoso el vaso sobre la barra, le agradecería al cantinero por el buen trato, pagaría mi cuenta y dejaría de propina y como herencia mi vasta fortuna calculada en buenos momentos, me guardaría solamente un par de monedas, pues hay que pagarle el peaje a Caronte por llevarme embalsamado en ajenjo y con mis ojos cerrados a otro lugar.

Hybris